La sociedad y presentación
agosto 5, 2010 16 comentarios
¿Qué estamos haciendo? Vivimos en una sociedad llena de juicios preconcebidos, que no entiende el mecanismo interno de las cosas y, por ende, no sabe actuar en base al mismo. Las personas nos movemos por automatismos: si uno hace X yo reacciono con Y, sin entender bien esta reacción, sólo porque me educaron así. ¿Por qué lo que hemos aprendido hasta ahora es válido de manera automática sin pasar ningún test de falsabilidad? Debemos plantearnos la veracidad de hasta la más arraigada costumbre que tengamos. Debemos luchar contra lo intuitivo, porque es ahí donde se esconde lo falso. Entendamos los mecanismos más fundamentales que rigen el Universo, que rigen al hombre y que rigen a la sociedad, y actuemos en consecuencia a ellos.
Arranco este blog con la intención de exponer las ideas que llevan un tiempo macerando en mi cabeza. Necesito refrescarlas y airearlas. En realidad esto no es más que una autoexposición, es decir, no espero que nadie comparta, ni siquiera entienda, lo que escribo aquí. Podría decirse que escribo para mí. Pero sí que me gustaría saber tu opinión, para contrastarla. Señala los fallos que veas aquí, porque una “teoría” se nutre de sus fallos.
¡Enhorabuena por la iniciativa! Te felicito , puede que haya algo de genética en ella, pero no sería capaz de demostrarlo con datos, solo veo un espíritu libre con un alma que no cabe en el “envase” y me resulta conocida esa sensación. ¡Claro que es pura intuición!
¡¡¡Animo y adelante! !!!!!
¡Gracias por los ánimos! Voy a aprovechar para explayarme.
Yo no veo ningún “espíritu” o “alma” aquí. Parece que los seres humanos tenemos impreso en los genes la necesidad de plantearnos interrogantes y eso, junto a una necesidad de llamar la atención (heredado de la necesidad de reproducirse), o de querer poner en lo (que nosotros creemos) correcto al resto de individuos de la especie, divulgamos nuestras conclusiones. Seguramente se trate de un simple mecanismo de supervivencia evolutivo. Recordemos que los humanos, antes que personas, somos animales. Y que hace 2 horas (evolutivamente hablando) éramos los primos-hermanos de los monos.
Más adelante escribiré sobre la evolución, porque entender de dónde venimos nos ayudará a comprender el papel que jugamos ahora en el mundo.
Unos lo llamamos espíritu,alma..¿? pero ¿cómo se llama eso que algunos tenemos dentro o fuera o encima o sobre y que nos impulsa a hacer algo ? ¿ la llamada de la selva quizá?
Dios, tú con un blog, qué peligro xD
Una cosa, donde dices intuitivo, ¿no querrás decir inercial? O igual te refieres a otra cosa. Yo pienso que la gente hace un montón de cosas sin pensar, solo porque las hacen los demás o, como me han llegado a decir a mí incluso en el CSIC sobre el porqué de un protocolo, “porque siempre se ha hecho así”, una científica, toma ya! Pero es que en esta sociedad abandonada completamente al hedonismo y a la satisfacción rápida (y yo diría incluso que superficial), además del vertiginoso ritmo de vida al que se hacen las cosas, no pidas milagros xD
Me refiero a ambas cosas, y muchas más. Con intuitivo quería decir que hay veces que hay que ir en contra de lo que parece normal, aunque parezca normal. Si la razón, la lógica y/o la ciencia nos dice que algo es asá, pero nuestra “intuición” (creada a través de la educación que recibimos desde pequeños) nos dice que así, pues, por muy anti-intuitivo que sea, es asá. Porque el asá es intrínseco a la naturaleza, y el así es impuesto por el ser humano. También hay que luchar contra lo inercial, y contra la comodidad cerebral. A lo que apelo es a darle al coco. Como dijo Kant: Sapere Aude! (¡atrévete a saber!).
Igual que en tu comentario atribuyes a la biología la curiosidad, la necesidad de indagar y de compartir conocimiento, perfectamente es atribuible a la biología la tendencia del ser humano al prejuicio, a la acción por imitación sin cuestionamiento previo, al automatismo y al inmovilismo. Somos animales sociales que presentan unos patrones de conducta determinados que nos permiten convivir y hasta erigir civilizaciones. Aprendemos por imitación, el “¿dónde va Vicente? Donde va la gente” lo llevamos escrito en los genes. Aceptamos la moral establecida, las reglas, y, por extensión, esa tendencia a la aceptación afecta a las “verdades” como la planitud de la Tierra o la creación divina. Posiblemente sin esto no hubiera sido posible la cohesión de las sociedades. Y sin la curiosidad natural que en algunos individuos es lo bastante potente como para intentar ver más allá de lo comúnmente aceptado, no hubiera sido posible avanzar hasta una civilización tecnológica.
El problema no está en que la gente crea en falsas “verdades”, sino en que se aferre a ellas con excesiva fuerza e incluso fanatismo.
De lo que dices en el primer párrafo, lo entiendo y estoy de acuerdo. Yo en los seres humanos (y en otros animales, al menos “cercanos” a nosotros en complejidad) encuentro dos planos: uno macroscópico, de cosas que percibimos a nivel humano y que se explican mediante psicología o sociología (donde entran cosas como los sentimientos, placeres…), y otro microscópico, que es la realidad de las reacciones químicas-bioquímicas del organismo. El primer plano es aparente, pero es el que percibimos de manera inmediata y con el que trabajamos; el segundo es el real, y el que nos da la descripción concreta de lo que ocurre, pero mucho más difícil de estudiar. Es como la dualidad Termodinámica-Mecánica cuántica. La primera es una aplicación de la segunda a gran escala. Los genes “nos engañan” haciendo que haya cosas que nos gusten o nos disgusten de tal forma que se aseguren su supervivencia (hablando muy a lo Dawkins).
Respecto al segundo parrafo, también estoy de acuerdo, y simplemente decir que esto se pone de manifiesto en que no hablo de rechazar las falsas verdades, sino de replanteárselas. Es como el que dice que en matemáticas 1/0 es infinito. No. 1/0 es una notación, y no te puedes basar en una notación para dar nuevos resultados. Debes entender el concepto que subyace a esa notación. Pues en este caso lo mismo, debes entender la realidad que subyace a estas falsas verdades para después usarlas como “pilar” de nuevas “teorías”.
Me alegro de que haya consenso. Sólo un detalle, aunque esto ya es otro tema de discusión: dices que el primer plano, el de lo macroscópico, es aparente. Estoy de acuerdo con esta afirmación si por aparente te refieres a la tercera acepción del diccionario de la RAE (3. adj. Que aparece y se muestra a la vista.), pero no lo estoy tanto si te refieres a la primera (1. adj. Que parece y no es.), como intuyo que haces en oposición a la realidad del mundo microscópico. A nivel macroscópico se manifiestan toda una serie de propiedades de las cosas inexistentes a nivel microscópico cuya existencia es efectiva. Están ahí, son mesurables, o descriptibles, o sujetas a leyes. Que surgen como consecuencia de la interacción de elementos pertenecientes a escalas menores, no lo negaré, pero su existencia no es menos verdadera por ello.
Saludos.
No voy a negar su existencia, porque es cierto que existen. Quizás me refiero a que no son cosas fundamentales. De nuevo apelo a la Termodinámica-Mecánica cuántica. Yo puedo medir la temperatura de un gas, pero no es una magnitud fundamental; la magnitud fundamental es la velocidad de cada una de las partículas que lo conforman, cosa que (en teoría) también se puede medir. Pues cosas como el amor, el odio, el miedo, la tristeza…. son cosas que están ahí, aunque no sé si se pueden medir, pero sí que son perceptibles a nivel macroscópico, y fácilmente identificables. Cuando digo aparentes es más bien a que no tienen una existencia independiente, sino que son la manifestación a gran escala de los fenómenos microscópicos que sí son fundamentales. No sé si se capta la idea…
Por cierto, agradezco mucho tanto tu participación como la de anakyn, ya que sois personas mucho más versadas en temas de biología, etología, evolución, psicología y sociología (cada uno ya sabe a quién le asocio cuál) que yo, y toda aportación será no solo bienvenida sino tenida en cuenta.
Entiendo a qué te refieres. Supongo que yo no hubiera usado ese término; no me preguntes cuál, tendría que pensarlo. Pero te entiendo.
Quizás “emergente” o “colectivo”.
Estoy de acuerdo contigo, David, y convengo en que la gente debería repasar la racionalidad o irracionalidad de muchas de sus costumbres, sin embargo no podemos hacerlo todo según la ciencia porque hay cuestiones relativas a la convivencia social que no caen dentro de los dominios de la ciencia. La ciencia está para lo que está, y por eso la Ética no es una ciencia, y sin embargo es necesaria. Quiero decir que estoy de acuerdo contigo, pero recordando que hay cosas que no podemos hacer porque la ciencia así lo diga porque son cosas sobre las que la ciencia no dice nada
No me refiero a todas, me refiero sólo a las que caigan dentro. El resto habrá que escogerlas de una manera más o menos arbitraria.
Por cierto, no me llegan los comentarios por correo, y mira que he marcado la casilla en dos ocasiones.
[size=2] Esto en Blogger no te pasaría [/size] (silbido) xD
Pues no sé, a mí me llegan todos :S. Es un poco lioso esto de WordPress, a ver si me hago con ello.